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Cámaras utilizadas
Pusimos todo nuestro esfuerzo por conseguir una cámara miniDV digital 3CCD capaz de grabar a 24 cuadros por segundo (24p). Debido a nuestro empeño en producir la película de la mayor calidad que pudiésemos con el menor presupuesto posible, no pasamos de la cotización de una cámara nueva/usada que pudiera permitirnos captar nuestras imágenes con las características técnicas que permitiesen que cualquier cine del mundo pudiera proyectarlas con la resolución más apropiada (U.S. $2000 al menos).
Filmar en 35 mm estaba fuera de nuestro presupuesto (por varios miles de ólares) y, además, como nuestro principal objetivo era adquirir experiencia, no píamos arriesgarnos a desperdiciar esa cantidad de dinero (aunque no fuera nuestro) en nuestro aprendizaje.
Entonces (después de leer referencias bibliográficas variadas) concluímos que la cámara JVC miniDV de mi esposa (nuestra productora ejecutiva por colaboraciones como esta) produciría las mejores imágenes sin tener que acudir a un presupuesto adicional.
Un par de días antes de iniciar la filmación de la primera escena (diciembre 2005), aceptamos la realidad de que tendríamos que filmar con una cámara miniDV de 1CCD y a 30 cuadros por segundo.
Nos dimos cuenta de que no sería una gran ya que una cámara 3CCD solamente graba con un 20% aproximadamente de mayor resolución que una de 1CCD y la mayor parte de las personas no pueden apreciar la diferencia. Claro, la gente que se dedica al broadcast sí lo notan pero decidimos que era un riesgo que queríamos correr.
Cuando le consultamos a Mendel Samayoa acerca de que si él creía que valía la pena fimar nuestros esfuerzos con esta cámara nos dijo que eran miles las películas que se habían quedado sin filmar en el mundo por cualquier tipo de excusa. Lo importante entonces es hacer una película. No importa cómo, pero hacerla.
Grabamos todas nuestras escenas con la ayuda de un Estabilizador de Cámara ya que decidimos omitir el uso de un trípode. Entendimos que un trípode se asocia últimamente con la producción latinoamericana de bajo presupuesto y nuestra meta era no parecer nuestro presupuesto.
Felizmente podemos reportar que la calidad de casi todas las imágenes nos ha parecido más que satisfactoria. Pusimos un gran esfuerzo (no económico) en la iluminación de nuestras escenas y ese es un punto clave. Una mala iluminación dará imágenes malas incluso con la más avanzada de las cámaras.
Por supuesto que si decidimos filmar otra película pondría mucho má esfuerzo en conseguir una cámara 3CCD 24p aunque dudaría si filmar en 24p ó 30p. Ya que 30p produce las imágenes más claras pero a las personas parece que les gusta ver sus películas a 24p, aunque sean menos claras.
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