| Dirigiendo
Esta fue mi primera experiencia dirigiendo una filmación. Ni siquiera un cortometraje. Toda mi experiencia previa lo constituye la dirección de una obra de teatro de 5 minutos que dirigí y escribí cuando estaba en primero o segundo de la secundaria en el Colegio Liceo Guatemala. Aún guardo fotías de ese bochornoso incidente en que mis artistas terminaron recogiendo monedas que los alumnos asistentes lanzaron sobre el escenario. Me alegro de no haber recordado ese evento hasta este momento ya que quizá no me hubiese atrevido a dirigir mi película
Cuando le expresé a Mendel Samayoa (credor y productor de Sweet Dalila, www.sweetdalila.com) las reservas que tenía acerca de dirigir la película yo mismo, y darle detalles de nuestrosplanes de grabar todas las escenas en solamente 3 fines de semana consecutivos, él me dijo que quizá lo má conveniente era no buscar a nadie más para ello ya que como el guión fue escrito por mí, y la edición sería mía también, solamente yo podía ser capaz de grabar las 72 escenas en tan poco tiempo; cualquier otro director podría exigir repetir demasiadas veces algunas tomas y no como era mi intención original de grabar las escenas en 1 ó 2 escenas como máximo y con 1 ó 2 planos. De hecho, cuando repetimos tomas fue casi siempre porque los actores cometían algún error e interrumpían la secuencia. No repetíamos todo sino que empezábamos desde el momento en que se había interrumpido la escena cambiando el ángulo para que pareciese un plano planeado desde el principio.
Una gran ventaje fue el hecho de que no tenía presupuesto para pensar en contratar actores profesionales. Ya que, aunque nadie podría creerlo al ver las actuaciones de mi elenco, ninguno de ellos tenía ninguna experiencia previa en actuación en cortos o largometrajes. Lo bueno es que qá habrían más probabilidades de que ninguno de ellos se diera cuenta de que yo no sabía dirigir.
Afortunadamente, además de haber podido contar con actores con tanto talento innato, los personajes del guión habían sido adaptados a sus personalidades, conla intención de que el esfuerzo por actuar fuese el mínimo necesario.
Con el tiempo de inicio de la filmación acercándose, y ya con el guión prácticamente listo, recurrí a Internet y después de una extensa búsqueda compré el libro Directing Actors de Judith Weston, el cual casi terminé de leer antes de empezar y terminar la filmación de las escenas, y que vino a engrosar la bibliografía que me sacó de la ignorancia en tantos temas relevantes para la creación de un largometraje.
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